El tiempo para el poema es breve.
Es el tiempo desde que pongo los tortelinis a hervir
hasta que los aparto del fuego.
Ese es el tiempo con el que cuento
no tengo más.
Luego, cerrar el equipaje
y salir a prisa, como siempre
con la sensación de que hay algo de mi
que no me acompaña.
Hasta pronto¡
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