En estos días agujereados,
en estos días gruyere,
en estos días amarillos,
de memoria de papel.
Tan sólo tu nombre me salva
y aún me mantiene en pie.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
domingo, 17 de octubre de 2010
Trenes.
Una banda de pajaros
sobrevuela el cementerio de
tornillos oxidados
junto al árbol que nunca creció.
El tren en el que viajo
no tiene prisa por llegar
a ninguna parte.
La tarde se hace negra
mientras pinto mis labios de rojo.
sobrevuela el cementerio de
tornillos oxidados
junto al árbol que nunca creció.
El tren en el que viajo
no tiene prisa por llegar
a ninguna parte.
La tarde se hace negra
mientras pinto mis labios de rojo.
miércoles, 13 de octubre de 2010
El tiempo.
El tiempo pasa despacio
en este infinito particular.
Las horas son siempre la misma.
Las ganas permanecen intactas.
Nada oigo, ya no pienso en nada más.
en este infinito particular.
Las horas son siempre la misma.
Las ganas permanecen intactas.
Nada oigo, ya no pienso en nada más.
domingo, 3 de octubre de 2010
TRUCO.
Si me arrancases la cabeza
me sacases el cerebro
me cortaras las orejas
o mis cuencas vaciaras.
Podría tal vez llegar a ser
eso que tu esperas.
me sacases el cerebro
me cortaras las orejas
o mis cuencas vaciaras.
Podría tal vez llegar a ser
eso que tu esperas.
domingo, 26 de septiembre de 2010
Vivir
Procuro sentirme bien.
Tener los ojos abiertos
el corazón a salvo
la sonrisa dispuesta
los brazos cruzados.
Levantarme de un salto
acostarme despacio
despedirme de la luna
al cerrar la ventana.
Cuidar de ti
y por supuesto del gato.
Tener los ojos abiertos
el corazón a salvo
la sonrisa dispuesta
los brazos cruzados.
Levantarme de un salto
acostarme despacio
despedirme de la luna
al cerrar la ventana.
Cuidar de ti
y por supuesto del gato.
martes, 14 de septiembre de 2010
Reina de corazones.
Hoy te escribo para contarte
que en una patada, he metido el corazón bajo la alfonbra.
Ya no queda ni la sombra de aquel rojo movimiento.
Puedes venir cuando quieras y ver el agujero de carbón ardiendo
que tengo en el pecho.
que en una patada, he metido el corazón bajo la alfonbra.
Ya no queda ni la sombra de aquel rojo movimiento.
Puedes venir cuando quieras y ver el agujero de carbón ardiendo
que tengo en el pecho.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
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